La perinatología es una subespecialidad de la ginecología y obstetricia que estudia la salud de la futura madre y el feto desde el período previo al embarazo hasta las primeras cuatro semanas después del nacimiento, se ocupa del diagnóstico y tratamiento de las condiciones de alto riesgo y también se denomina medicina materno-fetal.
¿Qué es la perinatología?
La perinatología es una especialidad médica que se centra en la salud tanto de la madre como del feto durante los embarazos clasificados como de alto riesgo por razones médicas, quirúrgicas o genéticas. Se deriva de las palabras latinas "peri" (alrededor) y "natus" (nacimiento).
El objetivo principal del departamento de perinatología es reconocer las posibles complicaciones durante el embarazo, realizar el cribado de anomalías genéticas y guiar y completar el proceso del parto de la manera más saludable posible, maximizando la calidad de vida tanto de la madre como del bebé. Ofrece un sistema de seguimiento vital, especialmente para las futuras madres con enfermedades crónicas o para los fetos a los que se les han diagnosticado problemas de desarrollo durante el embarazo.
¿De qué se ocupa el perinatólogo?
Los perinatólogos (especialistas en medicina materno-fetal) son médicos que, además de su especialización en ginecología y obstetricia, han completado una subespecialización de tres años. A diferencia del ginecólogo, el perinatólogo trabaja en el diagnóstico y seguimiento de cuestiones más complejas relacionadas con el embarazo; garantiza la seguridad de ambos pacientes (madre y bebé) siguiendo cuidadosamente el desarrollo del bebé mes a mes, así como los cambios fisiológicos en la madre.
Las tareas del perinatólogo incluyen las siguientes:
- Ecografía detallada (cribado de anomalías): entre la semana 18 y 23 del embarazo, el médico examina detalladamente todos los sistemas orgánicos del bebé.
- Reconocimiento de riesgos: se evalúa el impacto de las condiciones médicas existentes de la futura madre (epilepsia, insuficiencia renal, etc.) en el embarazo.
- Pruebas diagnósticas invasivas: se realizan procedimientos como la amniocentesis (toma de líquido del bebé) o la biopsia de vellosidades coriónicas (toma de muestra de tejido de la placenta).
- Ecocardiografía fetal: se analizan a nivel avanzado las características estructurales y rítmicas del corazón del bebé.
- Planificación del tratamiento: si el problema diagnosticado puede tratarse mientras el bebé está en el útero, puede realizarse una intervención quirúrgica o médica.
- Determinación del método y la estrategia del parto: en situaciones de alto riesgo se decide el momento y el método del parto (parto natural o cesárea).
¿Por qué acudir al departamento de perinatología?
Para acudir al departamento de perinatología no es necesario que exista necesariamente un problema. Si la futura madre tiene ciertos factores de riesgo, la paciente es referida al departamento de perinatología a través del departamento de ginecología y obstetricia. La edad de la futura madre, la historia médica o las complicaciones en embarazos anteriores pueden indicar la necesidad de un seguimiento perinatológico.
Las principales razones por las que una futura madre debe acudir al departamento de perinatología son las siguientes:
- Edad avanzada de la madre (embarazo a los 35 años o más)
- Historia de mortinato, aborto espontáneo o parto prematuro en embarazos anteriores
- Enfermedades crónicas en la futura madre (hipertensión, diabetes tipo 1, diabetes tipo 2, trastornos de la tiroides)
- Presencia de una enfermedad genética conocida o trastorno cromosómico en la familia
- Embarazo múltiple (gemelos, trillizos o más fetos)
- Hallazgos sospechosos o retraso del desarrollo detectados durante las ecografías estándar
- Matrimonios consanguíneos y los riesgos genéticos aumentados relacionados con ellos
- Investigación de los efectos de infecciones o medicamentos utilizados durante el embarazo
¿Qué enfermedades trata el departamento de perinatología?
El departamento de perinatología es una unidad médica integral que se ocupa tanto de las enfermedades de la madre como de las enfermedades del feto. La perinatología se centra en las condiciones patológicas que el embarazo desencadena o agrava. El enfoque está en los problemas sistémicos del lado de la madre y en los trastornos estructurales del desarrollo y los síndromes genéticos del lado del bebé.
Las enfermedades que trata el departamento de perinatología son las siguientes:
- Preeclampsia y eclampsia: la presión arterial alta y la pérdida de proteínas, conocida como preeclampsia, se encuentran entre las cuestiones de las que se ocupa.
- Diabetes gestacional: se controla la diabetes gestacional y se guía la aplicación de insulina.
- Anomalías de la placenta: incluye anomalías como la placenta previa (placenta ubicada por delante) o la placenta acreta (placenta adherida a la pared uterina).
- Retraso del crecimiento fetal (RCIU): si el bebé en el útero no aumenta suficiente de peso y no recibe suficientes nutrientes, esto representa un riesgo.
- Insuficiencia cervical: incluye el riesgo de parto prematuro debido a la insuficiencia del cuello uterino y los procedimientos quirúrgicos necesarios.
- Incompatibilidad sanguínea (Rh): se centra en la anemia fetal y los problemas de hidropesía (acumulación de líquido en el bebé) que se desarrollan debido a la incompatibilidad sanguínea.
- Anomalías congénitas: se evalúan y manejan las desviaciones estructurales en los órganos del bebé (corazón, riñones, cerebro, columna).
- Trastornos cromosómicos: se detectan condiciones como el síndrome de Down (trisomía 21) y el síndrome de Edwards (trisomía 18).
¿Qué pruebas diagnósticas se realizan en el departamento de perinatología?
Los métodos diagnósticos perinatológicos se dividen en dos categorías: invasivos (intervencionistas) y no invasivos (no intervencionistas). Aunque el avance tecnológico ha hecho común el cribado de muestras de sangre materna sin daño para el bebé, los métodos invasivos pueden seguir siendo necesarios para el diagnóstico definitivo.
En el departamento de perinatología pueden realizarse las siguientes pruebas diagnósticas y de cribado:
- Ecografía detallada: entre la semana 18 y 24 se examinan todos los órganos en 2D, 3D o 4D.
- NIPT (prueba prenatal no invasiva): el cribado cromosómico se realiza mediante el análisis del ADN fetal libre en la sangre materna.
- Amniocentesis: proceso de toma de una muestra del líquido que rodea al bebé mediante una aguja fina.
- Biopsia de vellosidades coriónicas (CVS): proceso de toma de una muestra de tejido de la placenta en las fases tempranas del embarazo.
- Cordocentesis: análisis realizado mediante la toma de una muestra de sangre del cordón umbilical del bebé.
- Ecocardiografía fetal: examen ecográfico detallado de las cavidades cardíacas y las válvulas cardíacas del bebé.
- Ecografía Doppler: permite el seguimiento del estado nutricional del bebé midiendo la velocidad del flujo sanguíneo.
¿Cuáles son los tipos de embarazo de alto riesgo?
El embarazo de alto riesgo surge debido a problemas que podrían poner en peligro la salud de la madre o del bebé. Los tipos más comunes de embarazo de alto riesgo son los siguientes:
- Embarazo de alto riesgo relacionado con la madre: causado por diabetes no controlada, hipertensión crónica, enfermedades renales, enfermedades autoinmunes (lupus, etc.), obesidad o delgadez extrema.
- Riesgos relacionados con el embarazo: causados por problemas como preeclampsia, diabetes gestacional, cuello uterino corto y ruptura prematura de membranas (ruptura temprana de la bolsa amniótica).
- Embarazo de alto riesgo por razones del lado fetal: puede ser consecuencia de problemas como anomalías estructurales del bebé, retraso del crecimiento fetal e hidropesía por incompatibilidad sanguínea; además, incluye también los embarazos múltiples.
- Embarazo de alto riesgo por razones del lado placentario: surge debido a la posición anormal de la placenta, como una placenta que cubre el cuello uterino o que está demasiado profundamente adherida a la pared uterina.
- Embarazo de alto riesgo según la historia clínica: puede ser consecuencia de antecedentes de abortos espontáneos recurrentes, mortinatos o partos prematuros en embarazos anteriores.
¿Cuál es la diferencia entre un ginecólogo y un perinatólogo?
El ginecólogo se especializa en la salud reproductiva de la mujer y el seguimiento de embarazos normales. El perinatólogo es un especialista que ha desarrollado además formación en el área de embarazos de alto riesgo.
¿Puede el perinatólogo asistir al parto?
Los perinatólogos están activamente involucrados en el proceso del parto, especialmente en embarazos de alto riesgo. Los perinatólogos pueden no asistir rutinariamente a todos los partos, pero si el parto representa un riesgo o el bebé necesita intervención inmediata después del nacimiento, el perinatólogo puede guiar todo el proceso del parto de principio a fin.
El perinatólogo está presente en el momento del parto o puede guiar completamente el parto en las siguientes situaciones:
- Si se espera un sangrado excesivo durante el parto
- Si hay placenta previa o el espectro de placenta acreta
- Si el parto ocurrirá muy temprano (prematuro)
- Si el bebé tiene una anomalía que requiere intervención en el parto
- Si se trata de trillizos, cuatrillizos o más en un embarazo múltiple
¿En qué semana del embarazo se debe visitar el departamento de perinatología?
Las ecografías detalladas generalmente se prefieren entre la semana 18 y 23, pero la visita al perinatólogo también puede realizarse entre la semana 11 y 14 para evaluar los riesgos genéticos.
Si la prueba doble de cribado es normal, ¿hay necesidad de visitar al perinatólogo?
Sí, porque las pruebas de cribado solo miden los riesgos cromosómicos, pero el perinatólogo examina las desviaciones estructurales del corazón del bebé u otros órganos.




