Calcule Su Riesgo de Enfermedad Cardíaca

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Esta evaluación de riesgo de enfermedad cardíaca ofrece resultados más precisos en personas de entre 18 y 99 años. En personas menores de 18 o mayores de 99 años, la presencia de uno o más factores de riesgo cardiovascular indica que el riesgo cardiovascular aumentará. Si se encuentra en esta categoría, debe obtener una evaluación adicional y una recomendación de tratamiento de su médico.

Colesterol total (mg/dL)
HDL (mg/dL)
Sistólica (alta)
Diastólica (baja)

Si no conoce sus valores de presión arterial, aun así se puede calcular un riesgo estimado; sin embargo, el resultado será más preciso si ingresa los valores medidos.

Nota: La actividad intensa es aquella que provoca una respiración mucho más agitada de lo normal (por ejemplo, ciclismo a ritmo rápido, aeróbicos). La actividad moderada provoca una respiración algo más rápida (por ejemplo, ciclismo a ritmo regular).

Dé sus respuestas según su patrón de alimentación del último mes. Nota: 1 porción equivale aproximadamente al tamaño de una manzana pequeña/una papa pequeña.

Ejemplos de porciones: hamburguesa/productos cárnicos (aproximadamente 90 g), mantequilla (1 cucharadita), leche entera (1 vaso), helado (medio vaso), queso (aproximadamente 30 g).

Dado que tiene antecedentes de enfermedad cardiovascular, realice una evaluación junto con su médico para determinar su riesgo.

En los próximosen los próximosenfermedad cardiovascularinfarto o accidente cerebrovascularsu riesgo de sufrir:

Esta tasa representaen cualquier momento dentro deenfermedad cardiovascularinfarto o accidente cerebrovascularla probabilidad de que sufra un episodio.

Actúe

Sus factores de riesgoenfermedad cardiovascularinfarto o accidente cerebrovascularsi pudiera reducirlos a niveles aceptables, en los próximossu riesgo estimado para:

Su riesgo de enfermedad cardiovascular está en un nivel aceptable o cercano a él. Continúe así.

Antes de aumentar su nivel de actividad física, consulte a su médico para asegurarse de que sea seguro.

  • Aumente gradualmente su nivel de actividad física. Procure realizar al menos 150 minutos de actividad aeróbica moderada, 75 minutos de actividad aeróbica intensa a la semana, o una combinación equilibrada de ambas. Haga ejercicio durante al menos 10 minutos cada vez, distribúyalo a lo largo de la semana y añada ejercicios de fuerza al menos dos días a la semana.
  • Aumente gradualmente su nivel de actividad física. Procure realizar al menos 150 minutos de actividad aeróbica intensa, 300 minutos de actividad aeróbica moderada a la semana, o una combinación equilibrada de ambas. Haga ejercicio durante al menos 10 minutos cada vez, distribúyalo a lo largo de la semana y añada ejercicios de fuerza al menos dos días a la semana.
  • Si actualmente no realiza ninguna actividad física, puede considerar comenzar con 15 minutos, dos o tres días a la semana, y aumentar gradualmente con el tiempo hacia los objetivos mencionados anteriormente.
  • Aliméntese de forma saludable.
  • Adopte un patrón de alimentación saludable que enfatice lo siguiente:
    • Frutas, verduras y cereales integrales
    • Productos lácteos bajos en grasa y fuentes de proteína saludables (pescado, legumbres, aves, etc.)
    • Frutos secos sin sal y grasas saludables como el aceite de oliva y los aceites vegetales
  • Mantenga un peso corporal saludable.
  • No fume y evite los productos de tabaco.
  • Considere reducir la cantidad de calorías que consume en su alimentación diaria.
  • Consulte a su médico sobre las pruebas de detección y las opciones de tratamiento relacionadas con su riesgo de enfermedad cardiovascular.
  • Limite la cantidad de sal en su alimentación.
  • Limite su consumo de alcohol.
  • Si tiene sobrepeso u obesidad, pierda peso.
  • Use sus medicamentos para la presión arterial si su médico se lo recomienda.
  • Mida su presión arterial regularmente; si los valores son altos, consulte a su médico.
  • Considere el enfoque de alimentación DASH, que ayuda a tratar o prevenir la presión arterial alta.
  • Si tiene sobrepeso u obesidad, pierda peso.
  • Use sus medicamentos para la diabetes según lo recomendado por su médico.
  • Mida su nivel de glucosa en sangre y trate de mantenerlo dentro de los objetivos recomendados por su médico.
  • Considere obtener apoyo mediante asesoramiento o tratamiento farmacológico para dejar de fumar/usar tabaco. Hable con su médico sobre cómo puede dejarlo.
  • Acuda a un centro de salud y mida su presión arterial.

Tiene antecedentes de enfermedad cardiovascular. Para ayudar a mantener su corazón lo más saludable posible:

  • Aumente gradualmente su nivel de actividad física. Procure realizar al menos 150 minutos de actividad aeróbica moderada o 75 minutos de actividad aeróbica intensa a la semana (o una combinación equilibrada de ambas). Haga ejercicio durante al menos 10 minutos cada vez, distribúyalo a lo largo de la semana y añada ejercicios de fuerza al menos dos días a la semana.
  • Adopte un patrón de alimentación saludable que enfatice lo siguiente:
    • Frutas, verduras y cereales integrales
    • Productos lácteos bajos en grasa y fuentes de proteína saludables (pescado, legumbres, aves, etc.)
    • Frutos secos sin sal y grasas saludables como el aceite de oliva y los aceites vegetales
  • Mantenga un peso corporal saludable.
  • No fume y evite los productos de tabaco.
  • Use regularmente los medicamentos recetados por su médico para su afección cardíaca y otras condiciones de salud (por ejemplo, aspirina, estatinas o medicamentos para la presión arterial).
  • No descuide sus controles médicos regulares.

Los factores adicionales que pueden afectar su riesgo son:

Factores de riesgo adicionales:

  • Ninguno
  • Antecedentes familiares
  • Inactividad física
  • Bajo consumo de frutas y verduras en la alimentación
  • Alto consumo de grasas saturadas (animales)

Factores protectores:

  • Ninguno
  • Alto nivel de actividad física
  • Alto consumo de frutas y verduras
  • Bajo consumo de grasas saturadas (animales)

Los resultados de esta evaluación son estimados y deben considerarse solo como un factor en la determinación de su riesgo de enfermedad cardíaca. En algunos casos, los resultados pueden ser inexactos y, en ciertas poblaciones, pueden mostrar un riesgo más alto del que realmente existe.